Borondo en Calle Mantería

Borondo en Calle Mantería

Borondo en Calle Mantería

Borondo, 2019

Esta obra presenta la dicotomía entre lo natural y lo humano, lo artificial. Casi como una división neoplatónica entre lo divino y lo mundano, Gonzalo divide la escena con una vía de tren, objeto que añade para resaltar su raíz vallisoletana: su abuelo y su vinculación con la Renfe. A su vez el único ser producto de la naturaleza que reside en la parte material o humana está muerto o en proceso de consumición, un caballo calavérico que de una manera muy sutil evidencia la consecuencia humana sobre lo natural.

Por otra parte, la gran destreza de Borondo a la hora de enfrentarse ante un muro es más que exquisita simulando las aguadas de la acuarela, técnica que nos ha sacado más de una sonrisa ante los comentarios de los transeúntes ya que varios convecinos aseguraban que se trataba de una pintura descubierta tras el enyesado de la medianera.